Práctica Ley de Dependencia

Mentxu es una mujer empedronada en Donostia desde hace 10 años. Tiene 75 años y le han diagnosticado demencia de tipo Alzheimer. Hasta hacia dos años se había desenvuelto bastante bien en su día a día.

Ha vivido siempre en casa de su hija, de 45 años, soltera y sin hijos. La hija trabaja en un banco de 9:00 de la mañana hasta las 15:00. Hasta ese momento Mentxu pasaba las mañanas en casa, realizando las tareas y ocupándose de hacer la comida. Ahora la situación ha cambiado significativamente.

Tiene deterioro cognitivo, problemas de atención, lenguaje, orientaciones y memoria. Se ha despistado varias veces con el fuego en la cocina y un día no supo regresar a casa desde la tienda de alimentación de la vuelta de la esquina, pierde objetos que luego aparecen en lugares insospechados y se enfada acusando a su hija de que es ella quien los ha dejado allí́ o que alguien ha entrado. Su léxico y su vocabulario se han empobrecido notablemente y por las noches se desorienta y tiene episodios de confusión por los que Mentxu apenas duerme. Físicamente ha dado un bajón respecto al año anterior bastante grande.

La hija considera que ya no puede quedarse sola y está pensando en qué servicio sería el más adecuado para su madre.

Acude a la Trabajadora Social del Centro Base de San Sebastián porque está preocupada, le gustaría estar todo el día con su madre pero no puede.

Para empezar con esta intervención, comenzaremos exponiendo el objetivo de la Ley de Dependencia. Esta Ley regula las condiciones básicas que garantizan la igualdad en el ejercicio del derecho de ciudadania a la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia. Se realiza mediante la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, con la colaboración y participación de las Administraciones Públicas. Se trata de una ayuda que se aplica a las personas que necesitan asistencia para poder cubrir sus necesidades del día a día.

Gracias a esta Ley las personas en situación de dependencia tendrán derecho a acceder, en condiciones de igualdad, a las prestaciones y servicios previstos en esta Ley.

Para ser titulares de los derechos establecidos por esta Ley se deberán cumplir los siguientes requisitos:

  • Encontrase en situación de dependencia en alguno de los grados establecidos
  • Residir en territorio español y haberlo hecho durante cinco años, de los cuales los últimos dos años deben ser continuados y anteriores a la fecha de solicitud.
Para el reconocimiento de encontrarse en situación de dependencia deberán solicitar la valoración de dependencia, la cual establecerá el grado de dependencia que tiene la persona interesada. Los requisitos que establece la provincia de Gipuzkoa son los siguientes:
  • Estar dado de alta en el padrón municipal de cualquiera de los municipios de Gipuzkoa.
  • Tener nacionalidad española o residir de forma legal en España
  • Haber residido 5 años en el estado español, dos de los cuales deben ser inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud
  • Presentar alguna deficiencia o discapacidad, con carácter general, diagnosticada y tratada como mínimo 6 meses antes de la solicitud y por la que se requiere el concurso de otra persona para desempeñar actividades de la vida diaria, como alimentarse, higiene, cuidado de la salud...
El formulario a rellenar se podrá encontrar en la página web de Catálogos de trámites y servicios de la sede del gobierno de Gipuzkoa (https://egoitza.gipuzkoa.eus/es/listado-tramites/-/tramiteak/xehetasuna/843). Para realizar la tramitación de esta solicitud se deberá hacer de forma presencial. El plazo máximo de resolución es de 3 meses, en el caso de silencio administrativo la solicitud se entenderá como desestimada.

Existen tres grados distintos de dependencia:

  • Grado 1 o dependencia moderada. Grado de dependencia si la persona necesita ayuda al menos 1 vez al día para realizar sus tareas diarias.
  • Grado 2 o dependencia severa. Cuando la persona necesita ayuda dos o más veces al día.
  • Grado 3 o gran dependencia. Si la persona necesita un apoyo permanente o varias veces al día. Puede ser debido a que haya perdido la autonomía física o mental.

Se podrá solicitar una revisión del grado de dependencia en el caso de que la persona pierda más autonomía con el tiempo.

Además de solicitar la Ley de Dependencia disponen de varias opciones para que Mentxu no se encuentre sola en el domicilio.

La primera opción sería solicitar la excedencia en el trabajo por cuidado de familiares, se trata de una excedencia voluntaria en la cual el trabajador podrá solicitar una suspensión temporal y voluntaria de su contrato de trabajo para el cuidado de familiares de gasta segundo grado de consanguinidad. Se encuentra regulada en el tercer apartado del artículo 46 del Estatuto de Trabajadores españoles. 

Dispondrá de un periodo de excelencia de duración no superior a dos años, aunque se podrá establecer una duración mayor por negociación colectiva. Respecto al reingreso en la empresa, tras solicitar esta excedencia, durante el primer año se tendrá derecho a la reincorporación al mismo puesto de trabajo en el que antes estaba, una vez superado este tiempo, se reservara un puesto de trabajo de una categoría similar.

La solicitud se deberá de presentar a la empresa en la que trabaja, es recomendable solicitar la excedencia mediante el preaviso, aunque no es obligatorio. 

Otra de las opciones que tienen es ponerse en contacto con una asociación para personas con Alzheimer. En Gipuzkoa podrán encontrar AFAGI, se trata de una asociación de familiares, amigos y personas con Alzheimer u otras demencias. 

Entre los servicios que ofrece esta asociación podemos encontrar: 

  • Atención psicológica. Asesoramiento, información y apoyo a los familiares
  • Atención psicosocial. Atención individual para orientar e informar al familiar cuidador
  • Estimulación cognitiva. Actividades a estimular y mantener las capacidades cognitivas
  • Formación "Zaintzen". Formación dirigida a personas cuidadoras y/o familiares




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